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Yo recuerdo el primer control remoto de la televisión de mi casa. Era yo. Si había que poner el juego de pelota, mi padre me mandaba a cambiar de canal. Si el volumen estaba muy bajito o muy alto, me daban instrucciones acordes a los gustos auditivos del televidente.  Si uno le daba vuelta al dial muy rápido te lo dejaban saber de la siguiente manera, “Coño la vas a dañar???!!!”  Así mas o menos empieza este artículo.   Y así también era mi existencia en mis tempranos años. Lo bueno de esta labor como control remoto humano era que uno tenia un buen conocimiento técnico del posicionamiento de las antenas (o la percha) para tener una buena recepción, y por supuesto, de la programación en aquellos tiempos.

Ahora cuando no encuentro el control en mi casa me da un ataque de ansiedad. Y aunque esté frente a la TV no se me ocurre cambiarla manualmente.

A History of TV Remote Controls /Electronic House

Imágen: Gizmodo

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