Por H. Galván
17 de mayo de 2008
Cualquiera que quiera hacer un juicio correcto de los fenómenos,
tener opiniones razonables y tener éxito en sus empresas, deberá leer
bien la realidad, conocer a profundidad las cosas, el origen e
idiosincrasia de los actores; e identificar y entender las razones
causales de los hechos.
El pasado viernes sucedió un hecho real, ese hecho fue que 2.2
millones de dominicanos, el 53% de los que votaron, lo hicieron por el
actual Presidente, reeligiendo su desproyecto de nación virtual;
idealizada en las calles de Nueva York, y que olvida el campo, la
raíz, el barrio, al vecino, a la vecina, la escuelita, el verdulero,
la música del colmado y las calles polvorientas.
Todo aquello es verdad, pero también es verdad que ganó en unas
‘elecciones’ bien organizadas, desde el punto de vista administrativo
y que trascurrieron sin incidentes (más allá de aquellos a los cuales
ya estamos acostumbrados), pero sin una acción de fuerza que obligara
a los 2 millones de dominicanos que votaron por él. Analicemos las
razones por las cuales pudo sucede este fenómeno.
La noche del 16 de mayo, estuve hasta tarde de la noche recorriendo
la ciudad. El polígono central, la 27 de Febrero, la México, la Duarte
y zonas aledañas, la Máximo Gómez, la Bolívar, la Zona Colonial,
Ciudad Nueva, San Carlos, el Malecón, todas desiertas. En el único
lugar en el que hubo celebración esa noche fue en la avenida
Independencia, frente al local principal del PLD en la calle Cervantes
y más tarde, cerca de la Independencia esq. Pasteur, en el concierto
de Peña Suazo, a escasos pocos metros de la Casa Nacional de ese
partido.
En el colmado de la esquina, un oficial superior del DNI, para nada
encubierto, se apresuraba comprando, junto a sus subalternos, varias
botellas de ‘blu leibol’ al precio que costara. Se notaba que no
estaban tan preparados para celebrar.
Pero realmente no había un pueblo celebrando. Celebraban los
militantes del PLD; tan escaso tigeraje, que apenas podía colmar el
patio del comando de campaña y el pedazo de calle en frente. Pero ese
viernes el pueblo se acostó temprano. Y creo que se acostó, después de
escuchar al derrotado Miguel Vargas alrededor de las 11:00 de la
noche. La ciudad cerró sus puertas.
Esta anécdota me permitió reflexionar la situación. Los jóvenes
observadores internacionales, a quienes acompañé todo el día 16
recorriendo los centros de votaciones de la ciudad, se sorprendían de
la calma absoluta. Yo les decía que el pueblo, aunque en mayoría
votara por Fernández, no encontraría verdaderos motivos para celebrar
su propia derrota, aunque los buscara bien.
Y es que unas elecciones, en las cuales primó el concepto del
‘menos malo’, y en donde se compraron tantas voluntades, no pueden
generar resultados que motiven celebración. Ni los primeros que a
regañadientes eligieron el golpe menos fuerte, ni los segundos que
eligieron interés por encima de gusto y sentimiento, pueden encontrar
ahora, suficientes motivos para festejar.
Ciertamente sigue vigente la concepción del mal menor. Los
dominicanos y dominicanas se sienten atrapados en un círculo vicioso
de políticos ladrones, de los cuales, prefieren elegir aquellos
ladrones ‘más recatados’, ‘más inteligentes’, ‘más amanerados’ y
‘limpios’. Prefieren elegir a los ladrones menos ‘bullosos’ y más
‘organizados’, y a aquellos que ‘roban pero que construyen’. Los
eligen, pero al fin de cuentas, saben bien que son ladrones.
Otra razón importante de esta victoria fue el clientelismo. Sin
temor a equivocarme, pienso que Fernández ha logrado crear la mayor
red clientelar de la historia dominicana. Comparable únicamente (en
proporción y no en magnitud) con la construida a finales de 1800 por
Ulises Heureaux (Lilís), quien también fue un alumno aventajado de un
gran hombre, y terminó traicionando sus principios; y quien también
trajo modernidad al país de la mano del Ferrocarril y de las
plantaciones. Espero, sinceramente, que no necesitemos a un Jacobito
de Lara.
Nunca, desde los últimos años de Lilís (y ni siquiera con Trujillo
y Balaguer), un Presidente había hecho tantos esfuerzos por sonsacar y
corromper la disidencia; por destruir las instituciones y las
organizaciones gremiales, y por distorsionar la subjetividad de todo
un pueblo con propaganda y desinformación. Nunca se había utilizado
tanto dinero público para comprar tantas voluntades y partidos.
Con la inmensa y abultada nómina pública, con el festival de
subsidios (a la electricidad, al gas, al pan, a la leche, al pollo y
los huevos, a los transportistas, al arroz, etc), con la ‘cara dura’
de decir publicamente los mas de 20,000 celulares para ‘manejar’ las
llamadas a los programas y comunicarse para la compra de cédulas vías
los análisis a los padrones, con la compra dirigentes opositores, con
las pensiones de intelectuales y artistas, con el uso de la millonaria
publicidad gubernamental, con los tratos bajo de la mesa con los
dirigentes de los cárteles choferiles, con la tarjeta solidaridad, con
la tarjeta de los estudiantes, con la creación de la policía auxiliar,
con la utilización del financiamiento público a instituciones para
neutralizarlas (Academia de Ciencias, UASD, etc) y con la nómina de
periodistas, y sin siquiera hablar de la nominilla, entre otros, se ha
creado una gran red de clientelismo que enreda a cientos de miles de
personas ‘claves’ las cuales comprometen y en el mejor de los casos
neutralizan cualquier disidencia. La lógica de funcionamiento es
similar a la del PEME, pero a diferencia del ‘programa’ anterior, la
nueva red no incluye sólo delincuentes, beneficia también a
periodistas, productores y empresarios, dirigentes políticos,
artistas, intelectuales, personalidades y dirigentes gremiales. Todos
personas con cierta influencia en la opinión pública o en su sector de
origen.
Ni hablar del caso SunLand, con el cual hubo manejos a nivel de la
Suprema, y la explicación mas burda es que parte del dinero fue usado
en la UASD, a sabiendas que lo de la UASD fue cubierto con el
presupuesto y los US130 millones aún no aparecen. En otro nivel, una
lógica clientelar más masiva, busca beneficiar con pequeñas cantidades
de dinero a gente del pueblo a jóvenes, a dirigentes políticos medios
y bajos de ese partido y a amas de casa. Una vez creada la red, el
beneficiario, o sus familiares, temen perder la miserable dádiva y
tienden, por tanto, a favorecer el día de las elecciones al candidato
Leonel Fernández y a su reelección.
En este análisis omitiré los beneficios del pastel que reciben los
grandes empresarios en términos de subsidios a la energía y el
combustible, y sobretodo el otorgamiento de onerosos contratos y
permisividad ante sus mafias, tales como el contrato de San Soucí.
Esta situación, más corporativa que clientelar, explica el porque el
Consejo Nacional de la Empresa Privada –CONEP- ha dejado atrás su
tradicional espíritu combativo para silenciar su alegría en aras de la
gobernabilidad, pero ese es otro análisis.
Ni una palabra de los grandes jerarcas de la Iglesia Católica de
los cuales ya conocemos sus más que evidentes preferencias
electorales. Sin embargo, a diferencia de los pequeños beneficiarios
que votan por Fernández para conservar una dadiva miserable, a costa
precisamente de su propia miseria y entregar su dignidad, los grandes
empresarios y los jerarcas de la iglesia, si tuvieron este 16 de mayo
pasado, grandes motivos para celebrar.
Es precisamente esta inmensa red clientelar, expresada los miles de
millones de pesos invertidos en publicidad gubernamental, y las
nóminas de miles de periodistas poco serios, la que ha logrado imponer
en los hechos una visión distorsionada de la realidad. La inmensa y
aceitada maquinaria propagandística del PLD ha tergiversado la
realidad para venderle al ciudadano común que su situación mejora; que
el Presidente Fernández es un Presidente ‘inteligente’ y modernista;
que se preocupa por la educación y que es ‘más estadista’ que los
demás.
Son precisamente los más jóvenes los más vulnerables ante la
propaganda; son ellos los más fáciles de impresionar con un avance
tecnológico y una modernidad que solamente es virtual, alejada
obviamente de las escuelas sin pupitres, los hospitales sin camas y
los barrios sin luz. Los más jóvenes, con poca experiencia y malicia,
caen más fácilmente en las redes de los manipuladores, y por eso
votaron masivamente por Fernández.
La clase media, los sectores urbanos, también votaron masivamente
por Fernández el pasado 16 de mayo. Valoran la estabilidad y tienen
muy fresco el recuerdo del desastre llamado Hipólito Mejía. No les
importa mucho el presidente de turno, siempre y cuando puedan seguir
usando las tarjetas de crédito, los préstamos, los Mall’s y viajando a
Estados Unidos de cuando en vez. No se dan cuenta que el modelo actual
genera la creciente inseguridad en la que viven y prefieren el mal
menor.
Leonel ganó también por la oposición. Los cuales se esforzaron por perder.
Por un lado, el Partido Revolucionario Dominicano –PRD-, el cual
eligió el peor candidato posible. Un hombre sin carisma, ni luces,
pero perseguido por demasiados escándalos que hacían demasiado
impotable su candidatura. Su propaganda fue agresiva y poco creativa,
y su discurso alejado de los intereses de la gente. El único atributo
de Miguel Vargas Maldonado era su fortuna, pero al fin de cuentas no
resultó ser tan afortunado.
Los disminuidos reformistas, por su parte, presentaron un
candidato folklórico que hizo de hazmerreír tirando pollos y gallinas
desde una Hummer veloz. Los pocos reformistas que quedaban, fueron
absorbidos por los demás partidos, sobretodo el Partido de la
Liberación Dominicana, y el Presidente, quien con mucho dinero sucio
en el bolsillo, se ha encargado de pulverizar al Partido Reformista, y
adueñarse definitivamente de la nueva derecha dominicana. EL PRSC, un
partido que había gobernado por 22 años el país, puede considerarse un
partido desaparecido al obtener el 4.59% de los votos el pasado 16 de
mayo.
Se combinaron muchos factores que obligaron al pueblo dominicano a
elegir un mal menor, que de todos modos es mal. Fue un hecho real y
sólo nos resta estudiarlo, comprenderlo, pero lo más importante,
aprender de él. Aprender sobretodo la forma de evitar que se repita.
Nuestro pueblo deberá saber elegir mejor sus gobernantes, o seguirá
llorando lágrimas de sangre por sus consecuencias. Nosotros por
nuestra parte, deberemos aprender a facilitarle al pueblo salir del
circulo vicioso en que se encuentra.
3 Responses for "Reflexión post sufragios dominicanos"
mucho de lo que dices es verdad pero hay cosas con las que no estoy de acuerdo:
La Tarjeta Solidaridad: la reciben personas de todos los partidos y alivia sufrimiento a gente que vive en la total miseria.
La Tarjeta Estudiantil: Hay personas que en realidad la necesitan…Personas que vienen a diario de los campos a estudiar y k no tienen ni pa´l pasaje.
La Clase Media voto por Leonel: Si es cierto, aunque no toda, pero no puedes decir que la clase media solo quiere un presidente para que les permita ir a los US y seguir usando las tarjetas de credito….Yo soy de Clase Media Baja, vivo en Los Alcarrizos, nunca he viajado, nisiquiera a Haiti y no tengo tarjeta de credito,…no voto, tengo 16….Ademas, la clase media no es mayoritaria, asi que no pudieron haberle dado el triunfo a leonel sin los pobres.
Clientelismo: Es Innegable, lo se, pero, la gente debe tener dignidad y saber respetarse, si te vendes, es porque quieres, eso creo yo.
Y bueno, no se tu, pero yo no creo que Leonel sea de Derecha, si fuera asi le tendria un odio profundo….El PLD es un partido del Centro. Y otra cosa, yo estoy mas que contento por la desaparicion del PRSC! Un fucking partido que destruyo toda una generacion de futuros presidenciables mientras goberno. Que el PRSC haya desaparecido fue lo mejor que dejaron estas elecciones…
Una pregunta….Por quien votaste?
Hola Steven,
Muy acertados tus comentarios, aunque no comparto tu opinión sobre de que el PLD es un partido de centro. EL PLD ha absorbido casi por completo al PRSC. Fue por eso que pudo conquistar la reelección en primera vuelta. Ademas, hay que ver cuales han sido las prioridades del gobierno del PLD en los últimos 4 años. No ha habido una real inversión en educación, salud, fortalecimiento institucional…etc. Es un partido de derecha. Ya puedes iniciar tu odio profundo por Leonel y su partido.
El articulo fue escrito por H. Galvan. Parece que inicialmente creíste que es autoría nuestra. Aunque lo reproducimos porque compartimos muchos de sus señalamientos.
Votamos por Guillermo Moreno.
Saludos,
Manuel
oook—vere si me sale el odio… Pero aunke el PLD haya absorbido al PRSC no kiere decir que el PRSC influya en las decisiones. Aunque simpatizo por el PLD, creo que lo que dices es verdad, aqui no se invierte lo suficiente en educacion ni salud…aunque hay avances como los centros de la UASD en varios puntos del pais y liceos modelos…no son suficientes. Yo estudio en un colegio llamado San Antonio, en Los Alcarrizos, y aunque pago 1400 todos los meses, no veo gran diferencia en cuanto a la educacion publica y eso que estudie de 1ro a 8vo en una escuela publica (estoy en 2do actualmente). Se deberia invertir el pirrico 4% del PIB que manda la ley, espero que al menos eso haga el presidente en este periodo.
la educacion es el peor mal que tenemos, y aunke, como dije, estudio en un colegio, ahi tbn es impresionante la falta de educacion. Casi nadie se preocupa por aprender, por estudiar, (ahi no puedo hablar mucho, aunke tengo buenas notas, me aburren las clases normales a excepcion de Sociales), por investigar y saber lo que pasa con el pais….Casi todas las personas de mi edad viven como que todo esta bien, como que nada les afecta, a parte de su propio ecosistema egoista.
Otra cosa…Oi hablar tanto de Guillermo Moreno, de que era un buen canditato, serio, que esto y que lo otro, que su esposa era jueza de la junta, y bla, bla , bla-… si era tan honorable, y practicamente todo el mundo lo decia (sin importar partido), Por que No gano? O por que saco tan pocos votos?
Y no me digas que era solo porque no daba dinero, muchos peledeistas no reciben un solo centavo, los unicos que reciben son los lambones, tumbapolvos, mi papa voto morado y no recibio ni nunca ha recibido un maldito peso….Y para colmo, la economia se esta llevando al diablo nuestro negocio de vidrios para vehiculos….
Por si acaso, se llama Steven Auto Glass, Americo Lugo #212…809-412-0871 :)…
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