El transporte público en Panamá está dominado por grandes y coloridos autobuses. La ciudad no cuenta con vehículos estatales o carros públicos que brinden este servicio. La población depende de los Diablos Rojos para llegar a su destino. Sin ellos la ciudad se paralizaría.
Los Diablos Rojos son autobuses escolares “enchulados” con luces, pintura llamativa de músicos, estrellas de cine y otras celebridades. Los chóferes de estos buses son igual de imprudentes que los dominicanos. Se valen de su tamaño para imponerse sobre los demás conductores. Aún así existe cierto nivel de civismo en el transporte ausente de las calles dominicanas. Por ejemplo, a nadie se le ocurriría ocupar un carril para doblar hacia la derecha o la izquierda simplemente para colarse en el transito.
Este video es el último de la trilogía, y contiene unas escenas de unos Diablos Rojos desplazándose por la Avenida Balboa.
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