La Suite, un lugar bonito donde no vale la pena ir


La Suite es un bar/restaurante y lounge en el último piso de la plaza que está en la calle Manuel de Jesus Troncoso esquina Francisco Prats Ramirez, detrás de Plaza Central.

El lugar tiene dos ambientes principales, uno es un lounge con asientos de terciopelo y mesas de madera rústica con una estatua gigante de Buda.  En el otro extremo se encuentra el área del bar.  Lo mejor que ofrece La Suite es su decor, usando materiales orgánicos como la hoja de palma en el techo.  Pareciera que estuviéramos en un lugar exótico y no en el centro de Santo Domingo.  Y como está ubicado en techo de la plaza han sabido aprovechar el espacio dejando su parte frontal abierta para que circule el aire.  Esto también permite  despejar un poco la vista, aunque debido a que solo está en un cuarto piso no hay mucho que ver.

Actualmente La Suite tiene una publicidad ofertando un happy hour con tragos a 2 x 1.  Las horas del happy hour son bastante generosas, van de 6:00 PM a 9:00 PMAtraídos por esta oferta decidimos darle una oportunidad al lugar, a ver que tal.  La plaza tiene un parqueo en el sótano con muy mala iluminación.  El ascensor parece que está a punto de desplomarse y que tiene varios años sin pasar una inspección.  Lo tomamos cruzando los dedos, no muy seguros de que sobreviviríamos el viaje hasta el cuarto piso.  El ascensor no colapsó y nos depositó justo en la entrada del lugar.

Al entrar vimos a una señora limpiando el piso y preguntamos si estaban abiertos.  Eran pocos minutos después de las seis de la tarde del jueves.  Su staff nos invitó a entrar.  Quedamos sorprendidos por la decoración.  Se nota en los detalles que sus propietarios apuestan a que este sea el sitio ‘fashion’ para rumbear en la capital.  Procedimos a tomar asientos cerca de los inmensos ventanales en el área del lounge.

Una joven se aproximó con la carta de tragos.  Las cervezas nacionales son a RD$170, mientras que las importadas son un poco mas caras.  Los cócteles cuestan RD$230.  Pedí una Presidente Light para aprovechar el happy hour.  Mi acompañante pidió un cóctel, una Caipiriña.  Unos minutos después nos dicen que no hay Caipiriña, pero si Caipiroska que es el mismo trago pero con vodka en vez de cachaza brasileira.  No hay problema.

Se tardan unos 5 minutos más y regresa la joven para informarnos que para disfrutan el 2 x 1 debemos estar en el área del bar, pero que podemos tomar asiento cerca.  Como esa área tiene otro ventanal donde nos podíamos sentar no nos opusimos.  Nos movemos al área del bar. Mientra tanto lo pedimos que por favor abran la cortina de esta área para que circule el aire.  El calor de junio de Santo Domingo no perdona.  No hicieron mucho caso y las cortinas permanecieron cerradas.

Estamos a la espera de nuestros tragos cuando regresa la chica y nos informa que ahí tampoco podemos disfrutar del happy hour ya que solo aplica a las personas que estén paradas en el bar.   Son las seis y media de la tarde.  No hay mas clientes en La Suite aparte de nosotros.  Solo les faltaba pedirnos que para disfrutar del 2 x 1 debíamos tener la cabeza pegada al bar, y bebernos los tragos a través de un sorbete, con una pierna en el aire.  Mi mente no podía abarcar lo que estaba ocurriendo.

Y tampoco era como si estuviéramos ocupando una mesa donde ellos dejarían de vender una botella de Moet.  El lugar estaba completamente vacío.  Ya visiblemente molesto le informo que se olvide del happy hour y que por favor nos traiga nuestros tragos.  Los tragos llegan pero en vez de venir con la Presidente Light que había pedido me entregan una Presidente normal.  Le informó de su equivocación y me cambian la cerveza.

La mística y belleza del lugar fue arruinada por el funesto servicio al cliente, cosa común en Santo Domingo.  La política de servir tragos 2 x 1 solo a los clientes que estén parados en el bar es una ridiculez.  Y más aun cuando el lugar está completamente vacío.  El lugar puede ser muy bonito, pero con ese tipo de reglas y exigencias no vale la pena ir. Lo siento mucho por La Suite.