EAT MY SHIT IKEA!

Eat My Shit IKEA

 

Ingerir alimentos seguros se ha convertido en una odisea en nuestro diario vivir. El año pasado tuvimos el escándalo con el .  Recuerden el estudio de sobre los productores de embutidos que dieron positivo con material fecal en su salami.  Naturalmente los fabricantes negaron que empacaban mierda con saborizantes, colorantes y preservativos y lo vendían como salami.  El estudio nunca se hizo público.  Después realizaron otro estudio que tampoco se publicó.  Ante esa actitud sospechosa opté por no consumir esta…eh… “carne.”  ¡Nadie me dirá come mierda!

Ahora le toca el turno a con su carne de caballo en las albóndigas y en sus pasteles de chocolate.  Puedo vivir sabiendo que comí carne de caballo.  Después de todo las albóndigas de IKEA son deliciosas y me puedo sacrificar sabiendo que estoy ingiriendo a My Little Pony.  Agradezco el gesto de IKEA de admitir que ‘algunos’ de sus alimentos están contaminados.  ¿Pero mierda en sus bizcochos? No, no puedo mantener una sonrisa en el rostro mientras soy consciente que estoy comiendo mierda.

Así que la cafetería de IKEA quedará en el espejo retrovisor de mis gustos alimenticios, junto con el salami repleto de mierda.  Eat my shit IKEA!